lunes, 12 de marzo de 2012
Ella y yo
domingo, 16 de octubre de 2011
Ya no te espero
Llegarás, pero más fuerte, dibujándote en el suelo de mi pecho y de mis dedos.Ya eché abajo ayer mis puertas, las ventanas abiertas al fuego.Ya estoy regresando solo, ya he besado cada plomo, ya secuándo, quién y cómo.Ya he liberado a tu patria, hija de una espera larga.Llegarás a casa abierta, y habrá sed en mi garganta.
viernes, 23 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
Me va la vida en ello
sábado, 10 de septiembre de 2011
domingo, 4 de septiembre de 2011
miércoles, 31 de agosto de 2011
martes, 30 de agosto de 2011
Lo que (no) me dice tu boca
Si no te pinto bonita
no es porque yo no te quiera,
que si te pinto igualita
igual son ocho que ochenta,
que contigo nunca
me salen las cuentas.
--
Te mire como te mire,
te veo como te pienso.
¿Quién no te piensa desnuda
bajo la luz oportuna
y tu ropa sobre el lienzo
de la luna?
Ni que te vayas del todo,
ni que te quedes pa siempre,
ni que yo salga y tú entres:
quiero posarme en tu piel
y dejar este clavel
sobre tu vientre.
lunes, 29 de agosto de 2011
Te doy una canción
Cómo gasto papeles recordándote,
cómo me haces hablar en el silencio,
cómo no te me quitas de las ganas
aunque nadie me ve nunca contigo.
Y cómo pasa el tiempo que de pronto son años
sin pasar tú por mí, detenida.
Te doy una canción si abro una puerta
y de las sombras sales tú.
Te doy una canción de madrugada,
cuando más quiero tu luz.
Te doy una canción cuando apareces
el misterio del amor,
y si no lo apareces no me importa:
yo te doy una canción.
Si miro un poco afuera me detengo:
la ciudad se derrumba y yo cantando,
la gente que me odia y que me quiere
no me va a perdonar que me distraiga.
Creen que lo digo todo, que me juego la vida,
porque no te conocen ni te sienten.
Te doy una canción como un disparo,
como un libro, una palabra, una guerrilla:
como doy el amor.
martes, 29 de diciembre de 2009
lunes, 19 de octubre de 2009
Amor Particular - Lluis Llach
lunes, 24 de agosto de 2009
jueves, 13 de agosto de 2009
Amo tanto la vida - Ismael Serrano
martes, 11 de agosto de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
Niebla del riachuelo - Bebo&Cigala
Si tuviera que salvar tres estilos de música serían el tango, el bolero y la música clásica. Con ellos basta para saber qué es la vida, qué es la muerte, qué es el amor y el desamor. Las partituras hablan con claridad, sin complejos y nos devuelven a la nostalgia, al polvo de un tocador o al baile mustio que se pierde en un laberinto. Sus notas me devuelven el soplo de algún amor que fracasó hace algún siglo, me trae angustias, golpes de rabia, pasos adelante, miedos. La voz quebradiza de esos hombres con barba y voz rota por el tabaco que retumban en la mente de todos. Nos llevan a las callejuelas donde ensayan los cantautores, a las tabernas que pueblas las almas sin cuerpo donde agarrarse, a los abanicos rotos por un gesto travieso.
A mi los tangos me recuerdan a mi abuela. Los escuchaba cerrando los ojos, bailándolos con las cejas, relajando los labios, apoyando la tez blanquecina en las uñas perfiladas por el paso del tiempo. Los boleros me hacen imaginar a mi abuelo paseando por su juventud. Logro solo con cerrar los ojos oír su voz temblorosa entonando alguna estrofa de amor, de vida, de pena. Y me muero de ganas de abrazarlo contra mi y mecerlo en un sencillo baile. Sus llagas me duelen, y me sangran cuando lloro. Pero me consuela su fuerza y su firmeza, su consejo, su voz acompañada por una mano con pocos pelos llevándome por el hombro hacia un lado y hacia el otro. Una risa satírica, un dedo apuntando a todo el que se ríe a su vera, me traen de nuevo una sonrisa de amor. La música clásica me trae inmediatamente a mi padre. Impoluto. Perfecto. Reconstituye en mi ser todo lo que su marcha hace caer. Cinco. Cinco canciones me bastan para conocerlo todo. Él lo sabía, y cuando estábamos en el hospital me hacía sacar el ordenador, y me daba órdenes firmes. Dudaba en algún título, pero al final con cuatro referencias compartidas acabábamos por encontrar la correcta. Abría los ojos rápido y con la oreja atenta, dibujaba una media sonrisa. Miraba al techo, y sin querer alguna lágrima escapaba de sus ojos. Yo con él, sentía impotencia, rabia, pero enseguida los dos recuperábamos la esperanza. Le cogía fuerte la mano, se la besaba, y ante su mirada sorprendida, me disponía a buscar otra que nos llevara juntos a sentir cosas inmensas. Hacíamos broma, imaginábamos situaciones y con un hostia puta en voz baja se admiraba de la belleza de según qué composiciones. La música clásica lo despidió, y lo llevó a la eternidad, la eternidad de nuestro recuerdo. Nuestras lágrimas no lo olvidan. Pronto, confío, se convertirán en sonrisas que nos harán vivir de nuevo con él.
domingo, 19 de julio de 2009
Belle - Notre Dame de Paris
Sento cremant la contradicció i el dolor. Sento cremant la culpa i la tranquil·litat. Sento cremant la incertesa, eterna. Sento el desig, la nostàlgia i una habitació que sempre ocuparàs. Jo, quasi puc viure dels records, de lo bells que són. Sento que el temps no curarà pas cap ferida. Algun dia et trobaré...